Con la excelencia servimos mejor al Señor, dijo Marcos Witt

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Marcos Witt se ha consolidado como desarrollador de la Teología del Crecimiento en la que da fundamento bíblico a las teorías de la superación personal. Esta vez Marcos Witt ha compartido en forma gratuita un breve curso sobre la excelencia. 

A lo largo de cuatro videos de un promedio de 15 minutos en la plataforma de Youtube, Marcos Witt expone las 8 cualidades que considera que son características de una persona de excelencia, y aquí en Eco Cristiano presentamos una sinopsis del curso, con el fin de invitar a que los lectores vean íntegramente los 4 videos.

Un primer fundamento básico en la exposición sobre la “Excelencia” que presenta Marcos Witt se encuentra en algunas versiones del libro de Colosenses 3:23: “Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo”. 

Marcos Witt recuerda que el verbo hebreo “trabajar” (avodah) indica que trabajo y adoración son conceptos que se equivalen uno al otro, por lo que, si tomamos conciencia de lo que Pablo nos indica en Colosenses, el trabajo que desempeñamos será distinto al saber que con el trabajo adoramos al Señor

Un segundo fundamento bíblico a la teoría de la excelencia de Witt se encuentra en el libro de Proverbios 22:29: “Has visto a un hombre solícito en su trabajo? Delante de reyes estará”, lo que significa que las personas que trabajan con disposición, entrega y entusiasmo, van a estar delante de personas poderosas.

Marcos Witt explica las ocho actitudes para alcanzar un nivel de excelencia para servir mejor al Señor:

  1. La excelencia se ve alegre. Las personas de excelencia tienen un gusto por lo que hacen, porque lo hacen para el Señor. Pero la alegría no se finge, es una alegría auténtica, basada en la amabilidad y el buen trato hacia los demás (Efesios 4:32).
  2. La excelencia hace una buena primera impresión. Esta sentencia implica verse bien, sentirse bien, oírse bien y hasta olerse bien, porque de la primera impresión es de lo que los demás van a hablar de nosotros.
  3. La excelencia se prepara. La persona de excelencia no improvisa sino que se prepara sobre lo que va a hacer y decir.  Una persona que se prepara antes de hacer o decir algo, dará más espacio para que el Espíritu Santo se mueva. La persona de excelencia se esfuerza “por presentarse aprobado delante de Dios, como obrero que no tiene de qué avergonzarse” (2Tim. 2:15).
  4. La excelencia muestra responsabilidad. La persona de excelencia tiene la habilidad de rendir cuentas de los dones que le han sido dados. Un mayordomo es el que cuida los bienes ajenos. Jesús habla de un rey que entrega talentos a varias personas para que los inviertan. Dios nos ha dado talentos y trabajarlos será nuestra responsabilidad.
  5. La excelencia exige honestidad. La persona de excelencia es honesta consigo mismo. Es recomendable rodearse de personas con la capacidad de ser honestas con nosotros, que nos hagan ver nuestros errores, lo cual nos ayudará a ser mejores.
  6. La excelencia busca el éxito para otros. El excelente entiende que al dar se recibe, y al buscar el éxito de otros, ellos ayudarán a buscar nuestro éxito (Filipenses 2,4).
  7. La excelencia busca hacer más. La excelencia no se conforma sino que busca hacer más y para ello invierte tiempo y esfuerzo.
  8. La excelencia exige respeto por la posición que ocupamos. Toda posición de una persona dentro de una organización es importante. El Salmo 134,1 habla de los que sirven de noche en la casa del Señor, y muestra que aunque nadie los ve, son respetables.

Marcos Witt cierra el curso invitando a vivir los ocho consejos prácticos sobre la excelencia en sus personas para que sean más profesionales en lo que hagan y excelentes en el trabajo con que sirven al Señor.

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